The Only 10 Reasons You Need to Read “The Handmaid’s Tale” (Before Watching the Series)

Yes, I know, Hulu is releasing a seriess based on this book. But this is yet another good reason to read “The Handmaid’s Tale.” I stumble into this Canadian masterpiece thanks to my book club and realized that there are a handful of reasons why you should read it!

  1. Margaret Atwood book is masterpiece. I think it needs to be more appreciated. Read this piece she wrote for the New York Times.
  2. The novel passes the Bechtel test with high honors. Honestly, writers and filmmakers of the world, is not that hard!
  3. “The Handmaid’s Tale” criticizes sexism and objectification in a subtle but powerful way.
  4. The book plot reminds us how incredibly selfish human beings can be, even in a so-called theocratic society.
  5. The descriptions of Gilead are not very far fetched from today’s reality.
  6. Even if the book was written in the 80s, the trama is as current as if it was written today.
  7. The situations can be universally understood.
  8. Atwood masterly took the history of Harvard University backwards. The once Puritan theological seminary has become a liberal institution. On her book it happens the other way around.
  9. Also, “The Handmaid’s Tale” high level officials reminds us a lot of a recently-elected president and his supporters (scary).
  10. Bookworm alert – You can have the upper hand when the series air! Books contain so many more details!

 

Image originally from: “Margaret Atwood on What ‘The Handmaid’s Tale’ Means in the Age of Trump.” (2017). The New York Times. Created by Eleni Kalorkoti

Comunidad yogui recibe al equinoccio de primavera

La celebración del equinoccio de primavera congregó a cerca de 50 yoguis en Monterrey. La fiesta de color se llevó a cabo en MARCO, Museo de Arte Contemporáneo. Esta fue mi segunda celebración del equinoccio y me agrada decir que no hay dos prácticas iguales.

Durante la sesión de dos horas se honraron los elementos de la naturaleza en el siguiente orden: tierra, agua, fuego, aire y espacio. Las instructoras fueron Juliana Sáenz, Cynthia Landa, Leticia Lozano, Bárbara Reséndiz y Sylvia Aguilera, una por cada elemento.

A juego con las series de asanas se encontraban los músicos Álvaro Rubio y Rodrigo Romero quienes tocaron la cítara y percusiones. Esta melodía también fue acompañada con los ocasionales problemas de sonidos que tuvo el evento.

El espacio donde se practicó la sesión multinivel resultó cómodo y suficiente para los yoguis. A pesar de que había visitantes regulares, no hubo ningún problema entre ambas actividades. La luz y temperatura de la primera planta del museo regio también fue la adecuada.

Tras dirigir los ejercicios por cada elemento, las instructoras regresaban al escenario para realizar un estiramiento posterior. Mientras que los primeros minutos fueron refrescantes, el baile acompañado por gritos fue un esfuerzo forzado.

Parte de este último módulo bien pudo haber sido reemplazado por una agradable sesión de meditación. Otra opción pudo haber sido incorporar varios saludos al sol. Tristemente, estos últimos que brillaron por su ausencia.

En resumen, el evento yogui fue una agradable sesión cuya armonía flotaba y se trasmitía en el ambiente. Sin embargo su programa y planeación puede fortalecerse para años venideros.

Los feminicidios son prevenibles

La tercera edición de la “Semana de Feminismos” arrancó como previsto: entre críticas y entusiasmo. La primera reacción, conocida y común y siempre protegida detrás de una pantalla de celular. Mientras que el entusiasmo se mostraba burbujeante, este año más que en los pasados.

El primer panel al que pude asistir, “Alerta de Violencia de Género en Nuevo León”, se enfocó en los diferentes esfuerzos ciudadanos del estado. Este evento fue organizado por #No Somos Medias Naranjas y contó con la participación de Colectivo Las Victorias, Colectiva Luciérnagas y Colectiva Transfeminista de Monterrey.

Fue sorpresivo para mí, encontrarme un auditorio lleno y heterogéneo en edad, género y profesión. Para muchas mujeres escuchar los relatos de acoso suenan comunes, comienzan como micro comportamientos y no los clasificamos como tal. Esto en el marco de la alerta de violencia de género emitida por el gobierno del estado de Nuevo León en el 2016.

“Lo que vemos es que no hay congruencia entre los números que presenta un organismo gubernamental y otro. No hay un banco de datos confiable de feminicidios, mucho menos de acosos, ya que no está tipificado en Nuevo León” externó Angélica Maldonado, de #No Somos Medias Naranjas.

A pesar de la tristeza que conlleva escuchar los testimonios, los feminicidios contabilizados y el recuerdo de las que ya no están, este panel fue un recordatorio de lo activa que es nuestra comunidad. Los esfuerzos están abiertos a la participación de quien guste unirse:

  1. Blog como repositorio de testimonios
  2. Mapeo de acosos en Monterrey
  3. Banco de datos de feminicidio
  4. Talleres gratuitos
  5. Mesas de diálogo
  6. Declaratoria de alerta de violencia de género

Los feminicidios son prevenibles, si se pone atención a las alertas, si se educa acerca del acoso, si se deja de desestimar la violencia familiar, si se promueve las denuncias y si se crean protocolos. Conoce el programa completo de la “Semana de Feminismos”.

#ElFeminismoEsChido

El café diurno

El café de  la mañana

es una mezcla de aromas

al llegar, es el despertar de la consciencia.

 

El café de la mañana

provoca mis sentidos

me infunde amor al prójimo.

 

La bebida de los dioses del pasado

nos congrega en el presente

haciéndonos partícipes de su inmortalidad.

 

Mi parte favorita del día,

es en efecto, el café de la mañana.

Porque la comparto contigo y conmigo.

S.O.S: Volví a mis padres adictos a Netflix

Mea Culpa. A veces me siento como la oveja negra de la generación Millenial: me encanta el papel de libretas y libros, olvido mi celular en casa y tengo el mínimo de apps en mis electrónicos. La historia de como volví adictos a mis pobres padres comienza así:

En noviembre del año pasado, decidí volver a pagar Netflix tras no haberlo usado en varios años. Recuerdo que lo cancelé en mi momento cúspide godinez. Tras graduarme de la universidad veía muy poco los contenidos de Netflix y me parecía un desperdició pagar por algo que no uso y con mi sueldo de recién egresada. Sin embargo el 2016 fue el año de oro de Netflix: Stranger Things, OITNB, The Crown y Gilmore Girls: A Year in the Life. Fue esta última serie la que hizo toda la diferencia, porque mi mamá me informó que TENÍAMOS que verla. Acto seguido, reviví mi cuenta de Netflix y lo demás es historia. Tras ver el revival de Gilmore Girls dos veces, procedí a impartir la clase “Netflix 101” para mis padres y todo lo que involucra.

En mi defensa, no pensé que esto iba a pasar: llegar a mi casa del trabajo y ver a mis papás picadísimos viendo Netflix. Llegar a mi casa durante el fin de semana y mis papás comenzando una nueva serie de Netflix. Lo entiendo, la plataforma es genial y sus contenidos son buenos. Aún me duele no encontrar películas de Disney, pero la esperanza es lo último que muere. En fin, los alumnos de la clase de Netflix aprobaron y se graduaron del curso. En ocasiones, han superado a la maestra. No los puedo culpar, la televisión se ha quedado muy atrás con las comodidades que ofrece Netflix, Roku y Hulu.

Los servicios de las plataformas de streaming nos han acostumbrado a:

  1. Temporadas completas
  2. Capítulos en diferentes idiomas y subtítulos
  3. Sin anuncios
  4. Gran variedad de películas, series y hasta novelas
  5. Posibilidad de verla en televisión, computadora o dispositivo móvil
  6. Precio accesible
  7. Planes familiares

Las televisoras han tenido poco éxito lanzando sus propias plataformas porque no cumplen con alguna (o muchas) de las características anteriores. Los ganadores son los que apostaron por este formato y claro, los viewers. Así que, padres, lo siento, somos presa fácil de las comodidades tecnológicas.

En lugar de propósitos, decreta tu 2017

Quienes me conocen o me leen saben que no suelo hacer propósitos de año nuevo. Sin embargo me gusta fijarme metas, las cuales pueden ser el recalibraje de las del año pasado u otras nuevas. El 2016 ha sido difícil para muchos de nosotros y los medios de comunicación están empujando este mensaje semi-apocalíptico.

A pesar de que el año que acaba de terminar fue difícil. Pero no puedo ni quiero unirme al mensaje que ronda los medios sociales. Yo estoy sumamente agradecida por este año, porque me enseñó a apreciar aún más las bendiciones en mi vida.

Este primero de enero la frase “maybe it’s a blessing in disguise” hace mucho más sentido que nunca. Para honrar los doce meses que concluyeron quiero decretar doce acciones positivas que deseo para mí y para los demás.

¿Por qué decretar? El concepto salió en dos conversaciones que tuve en diciembre con amigos míos. Fueron conversaciones por separado, de temas diferentes y con personas que conocí por circunstancias diferentes.

Diciembre es la época perfecta para reflexionar. Con ellos platiqué de muchos temas, pero nuestras vidas, el trabajo, la situación económica en México y la salud fueron de los primeros. Ellos dos me hablaron de decretar.

Así que, aquí enlisto doce decretos para el 2017. Toma los que desees y agrega los que necesites:

1 – Este año gozo de buena salud física y espiritual.

2 – En cada situación tomo una postura positiva.

3 – Una vez al día agradezco lo que tengo y lo que soy.

4 – Todos los días me doy permiso de quererme tal cual soy.

5 – Este año cuido mi cuerpo con buena alimentación.

6 – A mi modo y bajo mis propios términos amo mi cuerpo cuando hago ejercicio.

7 – Cada día sin excepción cuido mi paz interior.

8 – Sigo los cuatro acuerdos antes de responder.

9 – Este año recibo con una gran sonrisa a quienes se quedan en mi vida y a quienes llegan.

10 – Me doy el tiempo para estar y hablar con las personas que quiero.

11 – Separo tiempo para una actividad o un momento para hacer algo por mí las veces que sea necesario.

12 – Este año decreto lo que necesito.

¡Felices 364 días restantes!

Imagen de Igaoba (2016).

Y tú, ¿siempre estás feliz?

En los últimos años me han hecho varias veces la pregunta “¿siempre estás feliz? He sido cuestionada por personas conocidas y no tan conocidas. La respuesta varía dependiendo de mi relación con quien pregunta, pero en resumen: no, no siempre estoy feliz.

Somos humanos y la naturaleza nos otorgó un amplio rango de emociones que nos ayudan a enfrentarnos a las situaciones diarias. Creo firmemente en que los humanos tenemos el derecho a expresar la emoción que estamos sintiendo en ese momento.

Sin embargo, he encontrado pequeños atajos para el camino a la felicidad. El atajo más reciente que encontré fue retomar el tejido. Pero en esta columna en particular, me  quiero enfocar en otro: las mañanas.

Encontrar felicidad en las mañanas suena trivial, pero no lo es. No hay nada que me haga más feliz que despertar a un nuevo día. Esto lo puedo resumir en cuatro puntos:

  • Cada mañana es un regalo que no nos merecemos, pero que igual es otorgado.
  • Cada mañana es una oportunidad para hacer algo nuevo: trabajo, actividad, deporte, you name it.
  • Cada mañana es una posibilidad para conocer a alguien nuevo, y vaya que el destino tiene buen gusto.
  • Cada mañana sale el sol, el cual da paso a la luz y el calor del día.

Identifica estas fuentes de felicidad y agradece por ellas. Yo he logrado enumerar 82 fuentes que me traen felicidad. ¿Cuáles son las tuyas?

Welcome to my blog! I'm a Mexican PR specialist, I have a BA in International Relations and I'm an alumna from Tec, UCSC & Yale. I love to travel and write that's why this blog is trilingual. Twitter @MonArreola