La (in)esperada crisis de los 25

soplando la velitaLlegó la crisis de los 25, de la que tanto te burlabas. Sin saber cómo, llegaste a tu cuarto de siglo. En ese momento en que las manecillas del reloj anuncian tu vejez, te das cuenta que aún no has salvado al mundo. Todo lo que soñaste hacer y aún no has logrado continúa empolvándose con el resto de tu “bucket list”. Te das cuenta que el tan proclamado “forever young” es ahora un chiste que se cuenta solo, al pensar en deudas, trabajos y un futuro incierto.

Cumpliste 25 y ya para entonces tuviste que redireccionar tus metas y planes al menos un par de veces. Tu “yo joven” ya se acostumbró a que los sueños e ilusiones han sido pisoteados un centenar de veces.

Ahora te enternece ver a los “chicos optimistas” que te recuerdan a ti, a lo que fuiste, armados de palabras grandes, teorías y educación universitaria. Ahora en tus reuniones recuerdan con anhelo lo que “hacían antes”, esas aventuras de intercambio y de tus “libres” entre clase y clase.

Ahora a tus 25, prefieres la tranquilidad, y no sólo de un restaurante ruidoso a un café ambiental, sino en todos los aspectos: buscas tranquilidad y estabilidad laboral, tranquilidad y estabilidad en tus relaciones afectivas, para aspirar a un futuro “tranquilo y estable”.

El “cuando sea grande” ya no es esa joven promesa que iba a cambiar al mundo con su intelecto, ahora lo vas abonando a la cuenta de la “edad adulta” con cada decisión financiera que tomas. Al soplar la única velita de tu pastel (porque 25 velas son simplemente excesivas), te tomas unos minutos para repensar todas tus decisiones: las buenas y las malas, las que te llevaron al aquí y el ahora, que a pesar de su “asegunes” ese aquí y ahora se siente magnífico.

Porque, no has salvado al mundo, pero tampoco has fracasado rotundamente y aún quedan mil y una opciones que no has probado. Y así, de repente, te das cuenta que lo mejor está por venir. ¡Sopla esa velita! Que esto es una carrera contra el tiempo y aún te queda tanto por dar.

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2 thoughts on “La (in)esperada crisis de los 25”

  1. Animo!, son metas no objetivos para lo que tenemos que trabajar, y aprender que tenemos que evolucionar personalmente para seguir creciendo

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